Actriz retirada. Julián iba a publicar unas cartas antiguas que podían arruinar su biografía recién estrenada.
El crimen del farol
Un anfitrión aparece muerto durante una cena privada. Cuatro personas tenían motivos. Cuatro versiones no encajan del todo. Y un farol antiguo ilumina más de lo que debería.
Expediente abierto
La noche del viernes, en la antigua Casa del Farol, don Julián Arcos organizó una cena privada para anunciar “una verdad largamente aplazada”.
No llegó a anunciarla. A las 22:13, durante un breve apagón, fue encontrado muerto junto al farol principal del salón. Sobre la mesa había una taza de café frío, una carta a medio escribir y una frase que dejó a todo el mundo bastante incómodo:
“No fue por dinero. Fue por el cuadro.”
Cuatro invitados tenían motivos para callar a Julián. Tu trabajo no es correr a acusar: es mirar, contrastar y no dejarte engañar por la pista más brillante.
Mesa de investigación
Abre las pestañas, lee testimonios y pistas. Puedes usar el cuaderno para anotar contradicciones.
Anticuario. Debía dinero a Julián y sabía que la cena podía terminar con una denuncia.
Restauradora de arte. Llevaba meses trabajando en el cuadro más valioso de la casa: El farol de invierno.
Pianista. Había discutido con Julián por una partitura familiar que, según él, le pertenecía.
Escena del hallazgo. El farol estaba encendido y ligeramente girado hacia la pared del cuadro.
Allí Julián escribió la carta incompleta. Había una silla apartada y ceniza en el alféizar.
Suelo húmedo, herramientas de jardinería y una ventana abierta. Tomás dice que estuvo aquí.
Se preparó café para tres personas. Una taza desapareció durante unos minutos.
Apareció junto a Julián. Estaba fría. En el borde había una pequeña marca de pigmento azul.
Abría una puerta lateral del invernadero. Estaba manchada de tierra reciente.
Encontrado tras un sillón. Parecía caro, teatral y demasiado visible para ser casualidad.
Dos fragmentos aparecieron en la papelera de la biblioteca. Damián reconoció que era suya.
Puedes usar esta tabla como apoyo. No se rellena sola: el detective sigues siendo tú.
| Sospechoso/a | Coartada | Objeto asociado | ¿Qué no encaja? |
|---|---|---|---|
| Clara Varela | Biblioteca / pasillo | Pañuelo azul | Se movió más de lo que admite, pero no tocó el café. |
| Tomás Bruma | Invernadero | Llave oxidada | Tenía deudas, pero su ubicación está confirmada. |
| Inés Lobo | Dice no entrar al salón | Taza de café | Pigmento azul y fibra en el farol contradicen su versión. |
| Damián Ríos | Piano | Partitura rota | Su enfado fue visible, pero estaba haciendo ruido cuando todo ocurrió. |
Acusación final
No dispares al primer sospechoso que tenga cara de culpable. Elige cuando tengas una hipótesis que aguante de pie.